¿Qué es lo que hace que una persona llegue a una posición de mando? ¿Cuál es la ruta secreta para volverse jefe? Estas son algunas de las preguntas que constantemente se formulan los trabajadores en las organizaciones.

Trabajo duro, liderazgo, valentía y un poco de suerte son la combinación de elementos que facilitan los ascensos de la mayoría de los colaboradores; no obstante, no lo son todo.

Existen investigaciones que han detectado algunas constantes que son detonadoras promociones laborales. De acuerdo con un estudio realizado por Harvard Business Review, llamado CEO Genome Project, existen patrones de comportamiento y decisiones que se repiten constantemente entre estas personas, gracias a las cuales han logrado trascender de puestos ejecutivos a directivos.

Después de 10 años de investigación, descubrieron que en realidad las personas que más rápido ascendieron a puestos de mando lo lograron tomando decisiones audaces a lo largo de su carrera, lo que finalmente los catapultó a la cima.

Existen tres tipos de catapultas profesionales. Nosotros te decimos cómo actuar frente a cada uno de estos escenarios ¿Estás listo para llevarlas a cabo?

  • Ocupar un puesto alto en una organización pequeña. Cuando se trata de construir una carrera, elegir diferentes rutas y decisiones es una necesidad. Optar por un papel más pequeño en el que se asuman un mayor conjunto de responsabilidades representa una oportunidad para construir algo desde cero y lograr un impacto desmesurado.

  • Dar un gran salto. Si bien se trata de un caso en el que diversos elementos circunstanciales como el timing, la situación organizacional y la oportunidad se combinan, se trata de un modelo de ascenso que constantemente se repite entre muchos ejecutivos que logran dar ese salto ¿Cuál es la recomendación? Aceptar la oportunidad incluso cuando el papel parece estar más allá de cualquier cosa que se haya hecho anteriormente, tomar riesgos puede traer más éxitos de lo que se piensa.

  • Heredar un desastre. Se trata de un ganar-ganar. Aunque puede parecer un poco contradictorio, la realidad es que el simple hecho de tomar las riendas en una situación así requiere carácter. Al final siempre implicará un mayor mérito obtener un resultado favorable cuando la situación es difícil, que cuando todo se encuentra en orden. El camino hacia un puesto directivo o de mayor jerarquía siempre estará inmerso en una combinación de factores muy particulares de la empresa, sin embargo, en toda situación se requiere de voluntad y seguridad suficiente para tomar decisiones arriesgadas que pueden poner en riesgo la estabilidad propia; pero si a lo que aspiras es un liderazgo superior, empezar ahora es un buen momento.

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